Ministerio Latino

Nuestra doctrina es simple: solo queremos seguir a Jesús como lo hicieron los cristianos del Nuevo Testamento.  Creemos que Jesús pago la deuda del pecado en la cruz y que le ofrece a toda persona salvación en su nombre y membresía en su iglesia.  Cuando alguien verdaderamente cree en Jesús, se arrepiente de sus pecados, rinde su vida a su Señorío y es bautizado en Cristo, tal persona es salvo por su gracia.  Es entonces cuando esa persona debe vivir una vida para su gloria y sus propósitos de acuerdo con su Palabra.

Nuestro ministerio Latino ha sido fundado con el proposito de suplir las necesidas tanto fisicas como espirituales de nuestra comunidad hispana. Todos nuestros sermones son traducidos simultaneamente y en vivo al español.

Ofrecemos estudios biblicos tanto en grupo como individuales , porque sabemos que todos tenemos diferentes necesidades y todos los estudios son completamente en español.

Nuestro ministerio Latino esta compuesto por miembros que venimos de todas partes de Latinoamerica, divididos por fronteras pero unidos en Cristo.


Si tienen cualquier pregunta,  pueden escribirnos a nuestro correo electronico churchinfo@avchurch.org.

Alden & Angela Turiano

Los Turiano han estado casados durante 8 años y tienen 2 hijos, Amelia y José. Alden se convirtió en un discípulo en 1997 como estudiante de la Universidad Estatal de San Diego, donde obtuvo 2 títulos, en Ciencias Sociales y en Español. Sirvió en el ministerio de universitarios, en el ministerio de solteros  y en el ministerio en español.  En el 2011, Alden fue nombrado diácono en la Iglesia de Cristo en Denver.  Además, tiene una pasión por el Ministerio de Adolescentes que se demuestra por los 12 años de experiencia como maestro de Pre-secundaria y Secundaria.
Angela fue bautizada en 1999 en la Universidad de Colorado en Boulder donde obtuvo una licenciatura en Biología. Después de graduarse, sirvió como interna de la iglesia  en el ministerio de universitarios y en el ministerio de solteros en Colorado. Después, sacó la maestría en la educación secundaria. Esto le llevo a obtener 10 años de experiencia como maestra de primaria y secundaria.  Los Turiano han servido en los ministerios en Español por casi una década.



Convicciones

Nuestras Creencias

Existe un Dios verdadero que se revela a sí mismo al mundo como Padre, Hijo y Espíritu Santo; comúnmente referido hoy como la doctrina de la Trinidad. (Mateo 28:19)

Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro único y singular Señor y Salvador. Él fue crucificado como sacrificio por nuestros pecados y resucitó de la muerte después de tres días. (Juan 14:6, Hechos 2:22-24)

La Biblia es el único mensaje escrito de Dios y fue inspirada por el Espíritu Santo. (2 Timoteo 3:16-17, 2 Pedro 1:19-21).

16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, 17 a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.

2 Timoteo 3:16-17

Una persona es salva por la gracia de Dios por medio de la fe en Jesús. (Efesios 2:1-10, Romanos 3:23-25) A través de la fe y la obediencia, cada persona debe alcanzar este regalo gratuito de la salvación cuando sea maduro lo suficiente para entender las consecuencias del pecado. (Santiago 2:14-26, Lucas 14:25-33)

Cuando las personas se arrepienten y son bautizadas, sus pecados son perdonados y el Espíritu Santo comienza a trabajar en sus vidas. (Hechos 2:36-41)

Al ser bautizados, nos volvemos miembros de la iglesia de Dios. (1 Corintios 12:12-13)

El mandamiento más importante en la Biblia es el declarado por Jesús mismo en Mateo 22:37-39: amar a Dios con todo nuestro corazón y mente, y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

37 “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús—. 38 Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. 39 El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.”

Mateo 22:37-39

A pesar de que la salvación es por gracia y no por nuestras buenas obras, los discípulos tienen la responsabilidad de vivir y trabajar por Dios como dicho en la Biblia. Esto incluye el ayudar a los demás a ser discípulos (Mateo 28:18-19); entrenarnos o discipularnos mutuamente a amar a Dios y mantenernos fieles a Él (Mateo 28:20, Hebreos 3:12-13, Colosenses 1:28-29); y servir a los pobres y necesitados. (Santiago 1:27).